Grados de incapacidad y accidentes de tráfico: ¿Qué relación hay entre ellos?

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Cuando se sufre un accidente de tráfico con lesiones de gravedad, es muy posible que la víctima quede tras el periodo de curación y recibir el alta médica, con alguno de los grados de incapacidad reconocidos para desempeñar algunas o todas sus actividades diarias, tanto profesionales como en su día a día.

Para una correcta valoración de los grados de incapacidad derivados de un accidente de tráfico es necesario contar con ayuda legal y siempre al margen de las aseguradoras.

La contratación de un abogado especializado en indemnizaciones por accidentes de tráfico  resulta fundamental para que la víctima reciba el asesoramiento adecuado durante todo el proceso, y sobre todo, que los daños y perjuicios sufridos, que le van a afectar en estos casos para toda la vida, se vean justamente resarcidos por la aseguradora responsable.

Muchos siniestros de gravedad cambian drásticamente la vida de los perjudicados, que se ven abocados a una nueva situación que no solo les afecta a ellos, sino también a sus familias.

Atropellos, accidentes de moto o colisiones a alta velocidad. Se tratan de accidentes que muy fácilmente pueden provocar diferentes grados de incapacidad.

En este post vamos a abordar estos casos, distinguiendo entre los diferentes tipos de incapacidad, las causas motivan la solicitud de incapacidad  y la indemnización correspondiente en función de los distintos grados de incapacidad reconocidos por la legalidad vigente.

 

¿Qué es la incapacidad?

La incapacidad es la situación de un individuo, temporal o permanente, que le impide poder realizar su trabajo o profesión habitual, o las actividades básicas de la vida diaria.

En el ámbito laboral la invalidez profesional supone que el trabajador se encuentra parcial o totalmente imposibilitado de llevar a cabo su profesión. En el ámbito físico, la incapacidad implica una falta de capacidad de la persona para hacer su vida normal

Las lesiones sufridas en un accidente de tráfico pueden desembocar en una incapacidad, cuando las secuelas de las mismas, una vez que la víctima ha alcanzado la estabilidad lesional, son de tal entidad que le impiden desarrollar la vida que estaba haciendo hasta el momento del accidente.

El grado de estas secuelas es lo que está ligado directamente con los diferentes grados de incapacidad.

Cuando esas lesiones son graves la víctima causa baja laboral tras el accidente, y cuando ese periodo de baja supera los 18 meses, el lesionado va a ser revisado por un Tribunal Médico, que se ocupa de valorar las incapacidades de la Seguridad Social.

El dictamen del tribunal es arbitrario, y puede dictaminar una paga por incapacidad permanente, el alta médica o la prróroga de su incapacidad por un periodo de seis meses, hasta nueva revisión.

Esto se aplica a las víctimas que hayan sufrido el accidente sin estar trabajando, puesto que esa incapacidad se traduce en la imposibilidad de poder realizar las tareas básicas o habituales en su vida diaria.

Pensemos, por ejemplo, en las amas de casa, los jubilados, o los menores de edad.

grados de incapacidad

Grados de incapacidad: ¿Qué debo saber sobre ellos?

Los distintos grados de incapacidad se clasifican en función del tipo de limitación que le queda a la víctima a causa de las secuelas derivadas de las lesiones sufridas en el accidente de tráfico.

Los grados de incapacidad se dividen en tres: parcial, total y absoluta, a los que hay que añadir otro tipo de incapacidad que es la gran invalidez.

Para poder solicitar un expediente de incapacidad permanente es requisito indispensable que la víctima esté dada de alta en la Seguridad Social en el momento de sufrir el accidente.

Grados de incapacidad permanente parcial para la profesión habitual

Se determina cuando la víctima tiene una limitación parcial para realizar su profesión o trabajo habitual que no sea superior al 33%.

En estos casos, el lesionado puede seguir trabajando, pero se encuentra incapacitado para realizar una parte de su trabajo o profesión, regulado en el artículo 137 de la Ley General de la Seguridad Social.

Respecto a la incapacidad permanente parcial para la profesión habitual, el perjudicado puede percibir una indemnización consistente en 24 mensualidades de su base reguladora de la Seguridad Social

Grados de incapacidad permanente total para la profesión habitual

Dentro de los grados de incapacidad,  se caracteriza porque la víctima del accidente no puede realizar todas o la gran mayoría de las funciones propias de su profesión o trabajo habitual, es decir, su limitación es total.

No obstante, en estos casos el lesionado sí podría realizar otro trabajo o profesión, pero distinto al que venía realizando hasta sufrir el accidente. Se recoge en el artículo 205 de la LGSS.

La pensión de invalidez total corresponde, según los criterios establecidos por la ley, a una pensión vitalicia del 55% de su base reguladora

Grados de incapacidad permanente absoluta para todo trabajo

Dentro de los grados de incapacidad,  se concede en aquellos casos en los que el tipo de secuelas que le quedan a la víctima del accidente son de tal entidad que la misma queda incapacitada para realizar cualquier tipo de profesión, oficio o trabajo.

La paga por incapacidad permanente que nos da la seguridad social  es del 100% de la base reguladora de la víctima.

Gran Invalidez

Dentro de los grados de incapacidad, es el más grave de todos. El lesionado ha sufrido tales secuelas que pierde toda funcionalidad, y requiere de la ayuda de terceras personas para sus actividades básicas del día a día, como vestirse, comer o hacer su aseo personal.

En estos casos se añade un complemento económico para costearse esa asistencia de otra persona para ayudarle con las tareas básicas de la vida diaria.

Si superamos el proceso de solicitud de gran invalidez , la Seguridad Social reconoce una pensión del 150% de la base reguladora del perjudicado.

grados de incapacidad

¿Cuáles son las causas de los distintos grados de incapacidad?

Determinado tipo de enfermedades pueden provocar esas limitaciones que deriven en la concesión de una incapacidad, algo muy relacionado con las enfermedades psiquiátricas como la depresión u otras más complejas como la fibromialgia.

Otra de las causas por la que a un trabajador se le puede dar la incapacidad laboral son las denominadas “enfermedades profesionales”, contraídas a consecuencia del trabajo desempeñado por el trabajador.

Estas quedan reguladas en el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el Sistema de la Seguridad Social

Al hablar de accidentes de tráfico, las causas de los distintos grados de incapacidad son evidentes, puesto que se trata de un hecho de la circulación, traumático, y que provoca unas lesiones a la víctima que le impiden o dificultan, en mayor o menor medida, llevar la misma vida que antes de sufrir el accidente.

La incapacidad permanente en cualquiera de sus grados o la gran invalidez por accidente de tráfico deriva de siniestros graves, pero algunos supuestos son consecuencia de accidentes menos graves, donde la situación física de la víctima, y la evolución de sus lesiones, que inicialmente no revestían tanta gravedad, ha ido a peor hasta el punto de provocar la incapacidad.

grados de incapacidad

Indemnización correspondiente a los  grados de incapacidad

Lo primero y más importante que debemos tener en cuenta en este punto es que se puede solicitar indemnización en función de los grados de incapacidad  y que la misma no es excluyente con la prestación recibida por la Seguridad Social.

Es decir, el lesionado en un accidente de tráfico puede reclamar la indemnización por la incapacidad derivada del siniestro de acuerdo con lo dispuesto en el Baremo de Tráfico, y por otro lado la pensión o prestación que le corresponda a la Seguridad Social.

La indemnización que se puede solicitar conforme al Baremo de Tráfico por incapacidad deriva de las secuelas que le quedan a la víctima después del alta por estabilización de sus lesiones graves .

Las secuelas se valoran en el Baremo por puntos. En estos casos donde es habitual que las víctimas tengan muchos puntos de secuelas por se indemniza, por un lado, lo que se denomina el “daño moral”, de aplicación cuando las secuelas que le han quedado al lesionado superan los 80 puntos o cuando una sola de ellas es de más de 60 puntos.

grados de incapacidad

Por otro lado, el Baremo regula las incapacidades en el apartado denominado “Perjuicio moral por pérdida de calidad de vida”, estableciendo cuatro tipos de perjuicio moral que equivalen a los distintos grados de incapacidad:

Perjuicio moral leve

Viene a equivaler a la incapacidad permanente parcial. La indemnización oscila entre 1500 y 15000 euros, según la gravedad.

Se aplica en supuestos donde el lesionado tiene o bien más de 6 puntos de secuelas que le impiden hacer alguna de las actividades que realizaba antes del accidente, o bien menos de 6 puntos, pero no pueden hacer alguna de las tareas de su profesión u oficio habitual.

El perjuicio moral moderado

Equivale a la incapacidad permanente total y se indemniza con cantidades que oscilan entre los 10.000 y los 50.000 euros, según el caso.

Se aplica en los casos en los que la víctima o bien no puede desempeñar su profesión u oficio habitual, o bien no puede realizar alguna de las actividades propias de su desarrollo personal.

Perjuicio moral grave

Sería el equivalente a la incapacidad permanente absoluta de la víctima para realizar su profesión, oficio o trabajo habitual, y la indemnización oscila entre 40.000 y 100.000 euros dependiendo de la gravedad.

También entran en esta categoría las víctimas que no pueden realizar alguna de las actividades esenciales de la vida diaria.

Perjuicio moral muy grave

Es el supuesto que se equipara a la gran invalidez, se indemniza con cantidades que oscilan entre 90.000 y 150.000 euros, según el caso y la gravedad de las secuelas.

Se aplica a supuestos en los que la víctima ha perdido a consecuencia del accidente de tráfico su autonomía personal, y, por tanto, requiere de la ayuda de terceras personas para realizar las actividades básicas de su vida diaria.

A estas indemnizaciones, en casos de grandes lesionados, habría que añadir el denominado “perjuicio patrimonial” (Tabla 2.C del Baremo), cuando hace falta sufragar gastos de asistencia futura (sillas de ruedas, prótesis, adecuación de vivienda o de vehículo, gastos de rehabilitación bien ambulatoria o bien domiciliaria, etcétera)

grados de incapacidad

Para calcular y cuantificar indemnizaciones por los distintos grados de incapacidad derivados de accidentes de circulación, hace falta la ayuda de abogados especializados, dado que la complejidad del Baremo requiere de conocimientos jurídicos y experiencia en negociaciones extrajudiciales o judiciales con las compañías de seguros, que tienden siempre a ofertar indemnizaciones por debajo de lo que corresponde a los lesionados.

Los abogados de Demanda tu lesión hemos tramitado multitud de reclamaciones de indemnizaciones por lesiones y secuelas que han derivado en distintos grados de incapacidad.

Siempre recomendamos por la experiencia acumulada que cuanto antes se organice el caso, mejores serán los resultados, por lo que, si has tenido un accidente con lesiones graves, contacta con Demanda tu lesión y recibirás el mejor asesoramiento y ayuda para gestionar tu caso.

 

 

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